
El Mobbing Laboral o acoso en el trabajo, es el trastorno originado por conductas despectivas y agresiones verbales de superiores, aunque a veces también pueden contribuir a ello compañeros del mismo nivel jerárquico, y que produce en las personas que lo padecen depresión y angustia.
Lo que se pretende en último término con este hostigamiento, intimidación o perturbación es el abandono del trabajo por parte de la víctima la cual es considerada por sus agresores como una molestia o amenaza para sus intereses personales.
En la mayoría de los casos, las estrategias que utilizan los acosadores son sutiles, más bien de índole psicológica, pues la intención es no dejar rastro o huella del acoso. Lo que se pretende es hacer pasar al acosado, por incompetente o problemático y, de paso, no poder ser acusados de nada.
A tales efectos, una táctica muy común es tratar de hacer que la víctima, en un arranque de ira traicionándose a sí misma, acabe explotando, bien de palabra o acto, debido precisamente a la tensión o estrés al que vive sometida. Con esta reacción, el acosador habrá logrado el pretexto para el castigo o la expulsión.
Para prevenir y combatir el mobbing, la empresa deberá tomar ciertas medidas como:
- Velar por la calidad de las relaciones laborales.
- Realizar una asignación equitativa de los trabajos y de las cargas.
- Estructurar y concretar las funciones y responsabilidades de cada puesto de trabajo, evitando ambigüedades.
- Evitar el exceso de competitividad entre los trabajadores que puede acabar generando este tipo de problemas, proporcionando trabajos con bajo nivel de estrés y alta autonomía, capacidad de decisión y control sobre el propio trabajo. Capacitar a los líderes para que sean capaces de identificar posibles conflictos y que sean capaces de reconciliación.
- Establecer sistemas de acogida de los trabajadores acabados de incorporar.













